El Banco Central de Reserva, a través del Comité de Normas y de acuerdo con su programa de actualización y divulgación de diversas normas, se mantiene en un proceso dinámico y participativo; por tal razón Fonavipo de igual manera actualiza e implementa los diversos cambios en sus Manuales, Políticas, Planes y cualquier otra norma aplicable a los procedimientos que permiten cumplir con la mitigación de los diversos riesgos a los que esté expuesta.
Las Normas Técnicas de Gestión de Riesgo Operacional de las Entidades Financieras NRP-50 pasó a convertirse en la NRP-42 a partir del 11 de noviembre de 2023. En dicha norma establecen las etapas de los riegos como es la identificación, medición, control y mitigación.
La Junta Directiva, Comité de Riesgos y la Administración de Fonavipo, con el foco de atención en la mitigación de riesgos, se caracteriza por la prudente gestión de riesgos institucionales y en cumplimiento a los requerimientos establecidos en las Normas apoya y aprueba las diversas normativas mediante políticas internas para la administración de los riesgos operacionales a los que por su naturaleza de banca de segundo piso se encuentra expuesta la institución, cuya aplicación es de carácter preventivo y prudencial.
Como parte de la mejora continua y fortalecimiento institucional, la administración ha orientado esfuerzos a la creación de una cultura de prevención del riesgo operacional, con el objetivo de asegurar la continuidad del negocio, apoyar la toma de decisiones y dar cumplimiento al marco regulatorio establecido.
Es así, que mediante la Unidad de Riesgo gestiona el riesgo operacional con la aplicación de las políticas y normativas establecidas internamente; en este sentido, la metodología propone un proceso de identificación, valoración, control y monitoreo de los eventos de riesgo inherentes al negocio, así como, definir acciones preventivas para mitigar situaciones previstas.
Una fortaleza en la gestión de riesgo operacional es que este proceso está integrado al Sistema de Gestión de Calidad, lo cual permite la mejora continua de los procesos mediante el establecimiento de acciones preventivas y correctivas ante las fallas potenciales.